Causas del mal clima laboral en las empresas

Cómo tomar buenas decisiones en el trabajo

Todos los días estamos constantemente tomando decisiones, algunas de ellas son inconscientes, pero llegan momento cuando debemos tomar decisiones importantes, sobre todo en nuestro trabajo. Tener la responsabilidad de tomar alguna elección entre varias opciones puede ser una tarea agotadora y muchas veces no sabemos qué hacer. A continuación te comparto varias ideas para ayudarte a tomar buenas decisiones. 


1. No procrastines.
El miedo a tomar una decisión y después arrepentirte puede hacerte postergar dicha actividad. Cuanto más tiempo vayas dejando pasar y se vaya acercando la fecha límite existe más probabilidad de toma una decisión inadecuada a causa de las prisas o de la presión del tiempo. El poco tiempo asignado para elegir una opción puede provocarte ansiedad y bloquear tu mente haciendo más difícil la decisión. Evita postergar la decisión pero tampoco lo hagas de manera apresurada. 

2. Considera las consecuencias
Todas nuestras decisiones tienen consecuencias. Es necesario analizar detenidamente cuales serían las consecuencias, tanto buenas como malas, de cada decisión tomada. El doctor Ben Carson en su libro Corre el riesgo presenta cuatro preguntas que bien podrías aplicar en la toma de decisiones:
¿Qué pasaría si tomo esta decisión?
¿Qué pasaría si no tomo esta decisión?
¿Qué no pasaría si tomo esta decisión?
¿Qué no pasaría si no tomo esta decisión?
Haz las cuatro preguntas con cada opción, así tendrás un panorama más amplio y podrás elegir mejor.

3. Reduce tu gama de opciones
Si tienes varias opciones para elegir, el proceso será más confuso y más agotador y, esta fatiga puede influir de manera negativa en la decisión final. Es mejor elegir entre dos o tres opciones, así puedes tomar tiempo (dentro del establecido) para analizarlas bien todas. Una manera de hacerlo es quitar aquellas que definitivamente no elegirías ya sea porque implican muchas pérdidas, porque no aporta ningún beneficio o porque no te lleva a tus objetivos. 

4. Cuidado con la presión social.
Muchas veces hacemos las cosas porque tenemos miedo al rechazo. A veces elegimos solo por quedar bien con los demás, con los amigos, con los compañero o con el jefe. Si te han dado la responsabilidad y por lo tanto la confianza para decidir, no dejes que la presión afecte tu decisión. Si usas la presión social para decidir te estas quitando el privilegio de tener un criterio propio y al final a quien harán responsable por los resultados será a ti y no a quien te estuvo presionando.

5. Pide la opinión de otros.
Cuando miras cada opción desde el punto de vista de otra persona tomar la decisión se vuelve más fácil porque la otra persona puede saber algo que tú no sabías (bueno o malo), puedes incluso buscar opiniones en Internet para tener un panorama más amplio. Eso sí recuerda que al final la última palabra es tuya. Cuando pidas la opinión de otros ten la disposición de escuchar, de pensar diferente y de aceptar los diferentes puntos de vista. 


Tomar una decisión puede ser una tarea fácil o una tarea complicada, todo depende del punto de vista desde lo veas y cuanta preparación tienes para ello, sobre todo para enfrentar las consecuencias. Las decisiones siempre van a tener algún impacto en las personas que nos rodean, por ello debemos actuar con prudencia cuando tomamos una decisión para no afectar y sí causar beneficios en los demás. 

También te puede interesar: 
Cómo tener una buena comunicación

Comentarios