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Qué hacer si no me gusta mi trabajo

No siempre vamos a estar en un trabajo que nos guste, si ese es tu caso pero no deseas cambiar de trabajo ya sea por el sueldo, por la cercanía o por alguna otra razón, te dejo algunas ideas para enfrentar tu trabajo del día a día. Es importante que hagas una evaluación para saber qué es lo que no te gusta, si es tu trabajo en esa empresa, la empresa, tu jefe, tus compañeros, tu sueldo o tu actividad profesional si es este último no bastara entonces será necesario una preparación profesional en el área que sí te gusta.


1.     Enfócate en lo bueno.
Cuando estamos en un trabajo que no nos gusta, por lo general solemos enfocarnos en lo negativo o en lo que no nos gusta, pero ¿qué pasaría si te enfocaras en lo bueno? Puedes hacer una lista de razones con lo bueno de estar en ese trabajo, como tener un trabajo, tener un sueldo, las prestaciones, tus amigos, desarrollar experiencias, los aprendizajes adquiridos, tus logros, etcétera. Deja esa lista en un lugar visible y acude a ella cada vez que pienses en los aspectos negativos que te impiden disfrutar de tu trabajo.
 
2.     Deja las quejas de lado.
Las 
quejas solo van a hacer que tu percepción de lo negativo sea mayor y te impide ver lo bueno. Quejarnos de todo lo malo de nuestro trabajo y no dar ninguna solución no te ayudará en nada y no cambiará tu situación. Si tienes alguna queja sobre alguna situación o aspecto en el trabajo puedes acudir a la persona correspondiente (jefe, Recursos Humanos), sé claro con tu queja y presenta soluciones posibles y deja el asunto en manos de las personas correspondientes.
 
3.     Involúcrate en el trabajo.
El que no te guste tu trabajo no debe ser un impedimento para crecer como profesional. Si tienes nuevas ideas para mejorar los servicios de la empresa, para que haya mayor productividad, para la resolución de problemas o para otras situaciones con el fin aportar valor a la empresa y generar un impacto en ella, compártela, desarróllala. Si no obtienes una respuesta positiva recuerda que el principal beneficiado eres tú mismo. Mantente activo, se proactivo y sé el mejor empleado pues eso no solo te ayudará a pasar el día sino a ser mejor profesional.


4.     Crea buenas relaciones.
Las 
buenas relaciones con los compañeros de trabajo hacen que la jornada de trabajo sea mejor que si no se tienen buenas relaciones. Una buena idea para enfrentar un trabajo que no te gusta es tener amigos, por supuesto, tener amigos en el trabajo no es sinónimo de no trabajar sin de hacer más armonioso el ambiente de trabajo. Saluda a tus compañeros al llegar, llama a las personas por su nombre, no te olvides de la sonrisa, sé amable, trabaja en equipo, da el crédito a quien corresponda cuando corresponda, felicita a las personas por sus logros y en sus cumpleaños y si se da el caso, convive con ellos fuera del trabajo.
 
5.     Piensa a futuro.
Si has hecho todo lo posible por estar en un trabajo que no te guste pero no te ha dado ningún resultado, puedes optar por cambiar de trabajo. Si decides renunciar, recuerda tomar en cuenta algunos aspectos como tomar la decisión con la cabeza fría, debes hacer un presupuesto económico para usar mientras encuentras un nuevo trabajo. Decide cuál es la empresa donde te gustaría trabajar o en cuál área de tu quehacer profesional. Antes de 
renunciar recuerda también que probablemente en el otro trabajo encuentres aspectos que no te gusten, así que piensa bien antes de partir de tu lugar de trabajo actual.

Tanto si deseas continuar en ese lugar o si decides irte recuerda que una buena actitud de tu parte es fundamental para pasar una buena jornada laboral, recuerda también que los demás no son culpables de tu sentir por lo que es mejor evitar problemas por esta causa con los demás. Si nada da resultado, pues entonces comienza a buscar nuevos lugares de trabajo.

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